14.3.06

Del oficio de periodista

Hace años, muchos, que ejerzo de periodista. Un oficio como otro cualquiera. Consiste, nada más, en contar las cosas que pasan a quienes no estaban presentes allí delante mientras las cosas pasaban. Sin embargo, las más de las veces, ocurre que, cuando las cosas pasan, no suele haber un periodista cerca que las pueda contar. Tiene entonces el “plumilla” que tratar de reconstruir, siquiera mentalmente, los hechos para poder contarlos. Para eso, suele valerse de preguntar a quienes cerca estaban cuando ocurrieron las cosas, para que, éstos, le cuenten cómo vieron pasar esas cosas y, juntando varios relatos, despejando granos de paja, pretender llegar a una idea aproximada de cuanto sucedió.
En los ya lejanos tiempos de mi mocedad, alcancé a llegar al periódico donde, día sí, día también, intentaba dejar rastro escrito de mis andanzas por el mundo, aquel día con una información un tanto jugosa. Las nieves del tiempo no sólo han plateado mi sien, sino que, además, dejan una pequeña bruma en la memoria que me impide recordar con plena claridad el contenido de aquella información, cosa que, por otra parte, tampoco es fundamental para el hilo de la historia que pretendía narrar y que tomaré de nuevo apenas ponga punto y aparte a este párrafo.
Le conté al Redactor-Jefe (que entonces me causaba un respeto imponente que con el tiempo se tornó en admiración), el contenido de mis pesquisas, pretendiendo contener la emoción y dar rienda suelta a las palabras. Cosas ambas difíciles de ejecutar, especialmente si quiere hacerse de forma simultánea. El Redactor-Jefe, al que siempre trataré con mayúsculas, me señaló una semidestartalada Olivetti (faltaban varios años para que en las redacciones se perdiera aquel escandaloso tacleteo ambiental), al tiempo que me indicaba que aligerara, que el periódico tenía que estar mañana en el kiosco.
Presto, me lancé sobre las teclas, intentando seguir, paso a paso, las indicaciones recibidas pocas semanas atrás sobre la estructura, las cinco “uvesdobles”, la sencillez sintáctica o la facilidad semántica. Al poco rato, varias decenas de folios arrugados alrededor de una papelera metálica en avanzado estado de oxidación demostraban el cuidado que había puesto para redactar aquellos dos folios y medio que, con toda seguridad, ¡por fin!, iban a llevar mi nombre al comienzo de la primera columna. Página impar, seguramente, pero con nombre.
El Redactor-Jefe casi me los quitó de las manos, sacó del bolsillo de la camisa un lapicero y, tras ajustarse las gafas sobre el puente, realizó una lectura más que detallada. Un cierto temor me recorrió el espinazo cuando vi que se acercaba el lápiz al papel unas cuantas veces. Cuando terminó la lectura, mientras me devolvía los papeles, con voz amable me decía: “Buen trabajo, hay que corregir un par de comas y… mira a ver si lo puedes dejar en algo menos de dos folios”.
A punto estuve de empezar a dar volatines. ¡Sí!... Mi historia se iba a publicar. Como alma que lleva el diablo volví a saltar frente a la Olivetti, analizando cómo cortarle a ese magnífico reportaje un tercio de su extensión. Si el Redactor-Jefe, decía que podía hacerse, es que yo podía hacerlo. Cuarenta minutos y media docena de folios arrugados después, volvía a estar delante de la mesa del Redactor-Jefe extendiendo mi mano con ese folio y medio largo que me había pedido. De nuevo volvió a ajustarse las gafas, a empuñar el lapicero, y leer esta nueva versión de mis investigaciones.
En apenas minutos, me devolvió mis primeros pasos hacia el González Ruano, con una indicación muy simple: “Me gusta, pero a ver si eres capaz de quitarle doce o quince líneas, que hoy vamos un poco cargados de información”.
Otra vez a saltar sobre la máquina, dispuesto a quitarle, no ya quince, sino hasta dieciséis o diecisiete líneas. Borra este adjetivo, quita un par de advervios, esto ya está dicho en el segundo párrafo… Ya está.
Por tercera vez, el Redactor-Jefe, pausado, cumplio con el ritual de gafas, lapicero y lectura. No podía tener queja, me decía yo, sólo pasan cuatro líneas del segundo folio. “Muy bueno. Sí señor, muy bueno, pero a que no eres capaz de dejarlo en 35 ó 40 líneas”.
A estas alturas de la tarde, no había reto que no me sintiera plenamente dispuesto a vencer. ¿Quería 35 líneas? Treinta y cinco líneas iba a tener. Que no sabía él con quién se la estaba jugando.
Por fin. No había pasado media hora desde que me lanzó el reto, me presenté otra vez ante la mesa del Redactor-Jefe con mi medio folio largo en el que había podido constreñir todo el saber acumulado sobre el tema de mi reportaje. Había dejado cosas fuera, cierto, pero estaban todos los datos importantes.
Como si si se tratara de una vetusta ceremonia ancestral, volví a presenciar el ajuste de las gafas de concha, y el repaso, con el lápiz a guisa de puntero, de cada una de las treinta y dos (sí, 32) líneas en las que había podido resumir mi historia. Con un gesto firme, el Redactor-Jefe tachó las tres líneas que formaban el último párrafo, diciendo. “Perfecto, me lo quedo. Chaval: mañana, con iniciales en la 31”.
Todavía no me había dado tiempo a compungir el semblante cuando volví a escuchar su voz, esta vez (lo sé), con un tono cargado de cariño y comprensión. “Si puedes contarlo en medio, no uses dos folios. En un par de semanas seguro que vas en par y con nombre. Vete pensando cómo vas a firmar”.
Entonces supe que estaba aprendiendo a ser periodista.
Nepión

13.3.06

Horóscopo para esta semana

Aries
Determinados comportamientos de su pasado pueden salir a la luz el día menos pensado. A alguno de sus amigos puede no sentarle demasiado bien saber que fue usted quien le delató. Kiribati es un buen lugar para esconderse. Aunque dicen que algunas zonas de Oriente Medio son la bomba, pero allí ya estuvo.

Tauro
Sea cuidadoso en lo que dice, porque algunos de sus comentarios pueden tener un efecto no deseado. No es conveniente habar mal de ese conductor que le ha cerrado en la curva. Especialmente si tiene la ventanilla abierta y el otro conductor tiene aspecto de descargador portuario.

Géminis
Puede ser que la situación económica no sea la ideal, pero ello no quiere decir que deba quedarse en la cama y darlo todo por perdido. Si hace un sencillo cálculo, comprobará que hay mucha más gente a la que, todavía, no le debe nada. Sólo tiene que ganarse su confianza y darles el sablazo.

Cáncer
Quien le viera pudiera pensar que durante los últimos días, su comportamiento puede calificarse como infantil; sus relaciones, como pueriles y su vestuario, como inadecuado para un adulto. Si no ha cumplido aun los 10 años, no debe dejarse influir por el qué dirán.

Leo
La posición de Mercurio denota claramente que en los próximos días aparecerán problemas en el ámbito de las comunicaciones. Pudiera ser por una actitud indolente hacia los demás. Pudiera ser por algún ligero trastorno en el oído medio. Pudiera ser, también, algo relacionado con su trabajo en el servicio de reparaciones de Telefónica.

Virgo
Sus pensamientos están dominados por las preocupaciones derivadas de una relación íntima. Con toda seguridad porque sus relaciones intimas no sólo ocupan todo su pensamiento, sino que no pasan de ser meros pensamientos.

Libra
Pese a que los astros son importantes, no debería dejar que ellos guiaran todos sus pasos. En ocasiones, puede ser una influencia altamente beneficiosa preguntar a un guardia. También puede consultar un callejero. Si tiene posibles, puede comprar un GPS.

Escorpio
Necesita relacionarse con personas de espíritu abierto, alegres y dispuestas a buscar el bienestar de quienes le rodean. Si además, gozan de una considerable fortuna personal, no lo dude, pida el matrimonio.

Sagitario
Se enfrenta a una semana dominada por el romanticismo y la espiritualidad en las relaciones. Recibirá muchas explicaciones cargadas de muy bellas palabras y aun mejores intenciones. Si lo que busca es sexo (no lo niegue) no tiene nada que hacer.

Capricornio
Su situación física puede alcanzar en muy poco tiempo un situación en la que sea absolutamente necesario tomar medidas extremas e invertir tiempo y recursos en la mejora de su imagen. Ha llegado el momento de cortarse las uñas.

Acuario
La situación se muestra especialmente propicia a la hora de correr algunos riesgos y emprender acciones atrevidas. Pese a todo, debe tomar precauciones y mirar a ambos lados antes de cambiarse de acera.

Piscis
Aunque la semana no sea propicia, se verá obligado a poner más atención en los asuntos domésticos. Probablemente el despido de la asistenta no esté relacionado con el atasco de las cañerías, pero nunca se sabe.

Anaïs del Foss

10.3.06

Reflexiones poco importantes XV

Hace unos días, leyendo de refilón, descubrí que el congreso de los EE.UU. pretende terminar con la “mierda en televisión”. ¡Maravilloso! Pensé. A ver si cunde el ejemplo y se contagian nuestros próceres y deciden legislar para que las televisiones hispanas, digitales o analógicas, mejoren la calidad de sus programas. Pero, quía, entrando en el cuerpo de la información, descubro con desencanto que lo que pretenden los congresistas yanquis es que la palabra mierda (shit) no se escuche en los receptores. Otra oportunidad perdida. ¡Mierda!
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Recientemente el gobierno de las Hispanias aprobó una Ley para la Igualdad entre Mujeres y Hombres que, entre otras cosas, propugna la paridad en las empresas. Esto es, entre otras cosas, que en la plantilla laboral haya el mismo número de hombres que de mujeres. ¿Afectará esta ley a los clubes de fútbol? ¿Se exigirá el cumplimiento de esta normativa cuando (si es que) se legalicen las casas de lenocinio?
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Hace apenas unos días, la prensa nos sorprendía con el descubrimiento de no sé cuántas especies animales nuevas en alguna parte perdida de la Polinesia. Esta misma semana, todos los medios se hacen eco de una familia turca, parte de cuyos miembros, al parecer, están imposibilitados genéticamente para caminar erguidos. Ayer mismo, leo del descubrimiento de una langosta peluda en las profundidades oceanas cercanas a la Isla de Pascua. Hechos estos que más que apoyar las teorías de Darwin, vienen a refutar las de Henry M. Morris, padre del creacionismo. Lo que más llama la atención es que las nuevas especies hayan sido descubiertas en plena efervescencia del pastafarismo. ¿Tendrán que ver estos descubrimientos con una intervención del Monstruo de Espagueti Volador (FSM)?
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Grandiosa la maniobra copera. Para poner en duda los datos surgidos del Estudio general de medios, en el equipo de encuestadores que tiene que realizar el trabajo de campo introducen varios “agentes infiltrados”. Posteriormente denuncian que los datos del estudio están manipulados (eso se llama información de primera mano). La entidad responsable del estudio propone, para salvar el estudio:
“…una refundación apoyada por agencias, publicitarios y medios para establecer un sistema de medición neutral, independiente, mejor distribuido geográficamente y suficientemente dotado profesionalmente como para ofrecer los datos fiables que todos esperan y necesitan.” (desde)
Lo que se traduce en que: “para mejorar el servicio es necesario dotar el estudio de más y mejores medios técnico y humanos, por lo que, señores empresarios de los medios de comunicación, vayan preparando la cartera que les va a tocar soltar un montón de euros.” Y sin contar la posibilidad de que la AIMC, que parece que estudia la posibilidad, termine por presentar una querella por el presunto sabotaje.
Sólo falta que la cadena eclesial se vea expulsada del EGM, aunque sea temporalmente. A ver en qué datos van a apoyarse los comerciales coperos para colocar sus inserciones.
Magnífico. Genial la maniobra. “Nos multan, perdemos ingresos y, encima, hay que pagar más”, que dirá el bisbe de Sant Feliu (aunque él lo dirá en catalá). Pues, a la hora de pagar el patinazo: con la Iglesia hemos topado, amigo Abellán.
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A punto de cumplirse dos años, releo un mensaje de los muchos enviados y recibidos entonces:
Que mañana sea un buen día.
Que el de hoy, el último atentado.
Que a nuestros hijos nunca tenga que explicarles
lo que significa la palabra masacre.
Y no, este no es de Aruyama.
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Nepión