5.4.06

Reflexiones poco importantes XVI

Para ser director en El País, parece ser necesario que el nombre de pila empiece por la letra “J”: Juan Luis Cebrián, Joaquín Estefanía, Jesús Cebeiro, Javier Moreno. Para ser director de La Razón parece ser necesario, no solo que la “J” encabece el nombre, además, parece fundamental que el primer apellido comience con “V” Joaquin Vila, José Antonio Vera, Jose Alejandro Vara. Curiosamente, para ser director en El Mundo, tambien hay que tener un nombre que empiece por "J" pero, el apellido debe empezar por "R" y terminar por "amírez". No hay más tutía. Que se lo digan a Pedro José.

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189 a favor, 154 en contra y dos abstenciones. Y el caso es que no se ha roto nada de lo que se iba a romper. ¡Alarmistas de mierda!

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¿Le gusta la televisión?
Por cada minuto que usted, amable lector, pasa sentado de la televisión viendo uno de sus canales, se está perdiendo entre 40 y 80 minutos de televisión a través de otras cadenas. No es una exageración. Echemos cuentas: Seis cadenas nacionales (laSexta ya emite desde el lunes, si lo sabré yo). Veintinosecuantas por el decodificador de lo digital. Otras veintimuchas por el satélite, sin contar las que hablan en “raro” (italiano, alemán, francés…). Una o dos autonómicas. Y locales… hay sitios donde pueden cogerse casi otras veintipico. Encima, no cuento las ventialgo del cable porque muchas están repes. Hágase a la idea de que nunca va ser capaz de verlo todo. Si aplica, además, la “Apostilla de Nepión” a la ley de Murphy, comprenderá porque hay tanta gente que reniega de la programación televisiva: “Sintonices el canal que sintonices, en otro canal siempre habrá un programa mejor que el que estás viendo”. Pura probabilidad.
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Desde el otero siento llegar por oleadas
cargadas de olivo, abedul, cipres, encina,
avellano, gramíneas, mostaza, y coniferas varias
Que no se me olvide encargar pañuelos.

(G. Aruyama. Libro II)
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En una cadena de comentarios lo suficientemente larga, siempre aparecerá un simpatizante de la red liberal criticando la reforma del estatuto catalán. Aunque el tema del artículo nada tenga que ver con ello.
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Nepión

4.4.06

De los aparatos electricos simples

Hace años, decenios incluso, cuando comenzaba a adentrarme en la mocedad, un grupo de amigos, asaz variopinto, nos congregábamos las más de las tardes en el salón del único pandillero que había podido invertir sus posibles en la emanciación. Dichoso él, si bien, era una emancipación un tanto sui generis, puesto que lo precario de sus ingresos, una vez deducido el abono de la vivienda (16.000 pesetas de las de entonces, que era un manojo considerable), apenas le llegaba para cubrir otros gastos, de modo que el pollo seguía masticando por cuenta de los progenitores y, de paso, aprovechando las visitas al pater familias, transportar la colada para entretenimento de la mater familias, que “así no sentía tanto la marcha del hijo” (morro no le faltaba, no).
Ocurrió que, con el tiempo y alguna que otra colaboración paterna en forma de llamadas, el pollo emancipado alcanzó, por fin, una paga honorable que, no solo bastaba para abonar el inquilinato, sino que dejaba restos suficientes para mejorar nivel de vida del arrendado. Pese a que el horario laboral ya no le dejaba tiempo para mover el bigote en la casa del padre, al llegar el fin de semana continuaba prodigando las visitas de hijo prodigo a fin de cumplir con el tercero (honrar padre y madre, si no recuerdo mal el Ripalda) y, de paso, aliviar los sentimientos de tristeza acarreando la consabida bolsa llena de gayumbos sucios, a la ida, o mudas limpias y almidonadas, en el viaje de vuelta.
La prosperidad del muchacho, unido a su simpar apetencia de destacar ante quien fuere, por una parte, y al descubrimiento de los pagos aplazados, de otra, provocó que en poco tiempo, su salón se convirtiera en muestrario de tienda de electrodomésticos, sección línea marrón (así, al menos quiero recordar, se denominaba el departamento donde se expedían los aparatos para el hogar que no tenían relación directa con la cocina o el lavadero: radios, televisiones…).
Una tarde, recuerdo, decidió reunir a toda la pandilla, que por entonces habia empezado a disgregarse por esas cosas de los amoríos y de los trabajos allende la urbe. Ignoro el procedimiento utilizado, pero aquella tarde volvimos a reunirnos en su casa. Al poco de llegar nos anunció, sin bombo ni platillo, cierto, que poco después de las ocho iban a traerle una macrotelevisión de nosécuantas pulgadas, amen de un vídeograbador.
Al cielo pongo por testigo que no hubo petulancia por mi parte, ni la menor intención de aguarle al anfitrión la puesta en escena, pero al escuchar sus palabras comencé una diatriba feroz contra la inutilidad de esos aparatos hipermodernos en los que se podían sintonizar más de cien canales diferentes, “cosa absurda”, dije, “porque no tenemos más que tres”, (el ‘normal’, el ‘uhacheefe’ y la recién nacida televisión autonómica). Proseguí con mi discurso contra quienes engañan a los ingénuos con elementes técnicos de “elevadísimo coste, y aun mayor inutilidad”, en lugar de mejorar la calidad de las funciones básicas que son las que se van a utilizar. “Además”, añadí poniendo mucho énfasis en mis palabras, “hay unos vídeos que te los venden diciendo que puedes programarlos con más de un año de plazo. Valiente estupidez, cuando ni siquiera sabes qué coño van a poner mañana”.
Ni que decir tiene que, rato después, cuando los técnicos desembalaban las grandes cajas y procedían a dar las explicaciones técnicas de las maravillas de los aparatos recien adquiridos, cuando iban a mencionar la posibilidad de sintonizar más de cien canales diferentes o programar una grabación con “cinco años de adelanto”, un servidor decidió ir a la cocina en busca de más hielo. Ridículos, los justos.
Muchos años después mi tamagochi, (apodo con el que siempre apelo al teléfono móvil), tiene una cámara que no he usado jamás; permite navegar por Internet, aunque no me pregunten cómo; es capaz de comunicarse con otros dispositivos por medio de rayos infrarrojos y capaz de albergar, dicen, decenas de tonos, solitonos o politonos que podría comprar con sólo marcar con el pulgar una determinada secuencia de números. Les juro que me conformaría con un tamagochi que sólo me sirviera para hablar y escuchar, sin más funciones extras. Pero no consigo encontrarlo.
Leo en la web de Telecinco que en los Estados Juntitos de la América Septentrional, que alguna compañía de telecomunicaciones tiene previsto sacar un “teléfono kosher” para los más devotos judíos:
“Los móviles "kosher" son, básicamente, teléfonos en su estado más puro: sólo permiten hacer y recibir llamadas, y están desprovistos de funciones que, a los ojos de los rabinos, pueden "distraer" al devoto.”
¿Podré pasar por judío sin necesidad de cortarme pellejo alguno?
Nepión

2.4.06

Horóscopo para esta semana

Aries
Es cierto que casi todo el mundo miente en su curriculum, especialmente cuando empieza. En su caso, si quiere encontrar trabajo, por lo menos debería indicar correctamente su nombre y el teléfono.

Tauro
Con la llegada de la primavera, el amor está en el aire que respira. El aire también está lleno de pólenes y polvos que le reavivarán la alergia, aumentarán la congestión y llenarán los ojos de lágrimas. No se olvide los pañuelos.

Géminis
Ha llegado el momento de salir de su reducido círculo y plantearse nuevos retos. Seguramente tiene usted un montón de cualidades ocultas que pueden asomar si les da oportunidad de hacerlo. Puede probar con la pintura, el salón está pidiendo a gritos un cambio.

Cáncer
Hace tiempo que viene sintiendo esa desagradable y molesta sensación parecida a un continuo pinchazo en la espalda. Hágaselo mirar no vaya a ser que le hayan apuñalado. Hoy en día no se puede uno fiar de nadie.

Leo
No importa lo apretada que sea la situación económica, en los próximos días es necesario hacer un esfuerzo para realizar una pequeña inversión. Puede tener enormes rendimientos. Al Barça, póngale un 2.

Virgo
Hay mucha gente dispuesta a darle indicaciones sobre la mejor manera de encauzar su vida. No se deje engañar. Aunque transcurran los once años que le faltan para alcanzar la mayoría de edad, ni siquiera entonces podrá hacer su santa voluntad.

Libra
Se le presentará una oportunidad magnífica para hacer un buen montón de dinero. Desconfíe y rechace la propuesta aunque pueda parecer muy fácil. La falsificación de moneda está castigada con un montón de años de cárcel.

Escorpio
Es el momento de abordar esa tarea desagradable que usted ha estado demorando durante mucho tiempo. Remánguese y póngase a la tarea. Ya no hay excusas posibles para esperar a la semana que viene para quitar el árbol de Navidad.

Sagitario
La llegada de una nueva estación siempre viene acompañada de múltiples cambios. Es el momento de cambiar de vestuario, de ambiente y, llegado el caso, de esquina. Ya va siendo hora de elegir una buena sombra para pedir limosna durante el verano.

Capricornio
La semana presenta una tendencia a poner la atención en cosas poco importantes dejando de lado aquellas que necesitarían de todo su cuidado. Mal momento por tanto para empezar un viaje por carretera. Coja el autobús, lo más que le puede pasar es que se le pase la parada

Acuario
Un miembro de familia lucha para encontrar su destino y busca en usted un signo de aprobación. Debería bastar con un simple gesto cariñoso sobre la espalda, pero los problemas financieros que indican la posición de Urano, recomiendan que no pierda de vista la cartera.

Piscis
Los compañeros de trabajo tratarán de menospreciarle esta semana. No debería permitirlo. Bastante es con que su familia y sus vecinos le consideren un don nadie.
Anaïs del Foss